Steve Jobs aplicaba la 'regla de los 10 minutos' para ser más productivo, consistente en levantarse y caminar durante 10 minutos si no se encontraba la solución a un problema después de 10 minutos de pensamiento. La neurocientífica Mithu Storini de la Universidad de Cambridge explica que caminar hace que el cerebro funcione mejor. Jobs odiaba las reuniones en salas cerradas y sentado, y prefería mantener conversaciones importantes mientras daba un largo paseo. La 'regla de los 10 minutos' ayudaba a liberar la mente y evitar el pensamiento rumiante. La jornada de cuatro días también se ha demostrado que fomenta la productividad. La neurocientífica Storini afirma que no se puede dar vueltas a un asunto durante mucho tiempo, ya que también hay que prestar atención a dónde se camina.