Más de 200 personalidades y 70 organizaciones se unieron en la iniciativa Global Call for AI Red Lines para establecer límites claros que la IA no debería cruzar. El objetivo es evitar riesgos universalmente inaceptables, como la delegación de lanzamientos nucleares, el despliegue de armas letales y la vigilancia masiva. La iniciativa pide a los gobiernos que actúen con decisión y lleguen a un acuerdo internacional sobre líneas rojas claras y verificables. Entre los firmantes se encuentran diez premios Nobel, expertos en IA, científicos, diplomáticos y jefes de estado, como Geoffrey Hinton y Yoshua Bengio. La Unión Europea ya ha creado su regulación, la AI Act, que establece restricciones en base a niveles de riesgo, pero su impacto ha sido negativo y ha restringido el uso y desarrollo de modelos de IA en la UE. La iniciativa busca prevenir riesgos a gran escala y potencialmente irreversibles antes de que ocurran.