La Generación Z, a pesar de ser experta en aplicaciones móviles, enfrenta dificultades para utilizar herramientas tecnológicas básicas en la oficina, como impresoras y escáneres. Un informe de HP reveló que el 20% de los trabajadores entre 18 y 29 años se sienten juzgados por no dominar estas tecnologías, en comparación con solo un 4% en generaciones anteriores. La 'vergüenza tecnológica' o 'tech shame' es un fenómeno que impide a los jóvenes profesionales pedir ayuda cuando la necesitan, temiendo ser percibidos como inexpertos. Según un informe de LaSalle Network, el 48% de los graduados en 2022 no se sentían tecnológicamente preparados para sus empleos. Además, un estudio de Dell indicó que el 56% de los jóvenes de entre 18 y 26 años tienen una educación digital 'muy básica' o 'nula'. Esto contrasta con su facilidad para usar aplicaciones como TikTok o Instagram, que no requieren manuales de usuario. La falta de formación y la presión para dominar tecnologías básicas generan ansiedad en el lugar de trabajo.