Rusia ha desarrollado un casco inteligente llamado Soratnik, que cuenta con un módulo de inteligencia artificial capaz de recopilar datos del soldado, sus compañeros y drones. El casco ofrece a los comandantes un mapa dinámico de la situación en el frente, permitiéndoles tomar decisiones estratégicas. El Soratnik también debe equilibrar peso, comodidad y capacidad tecnológica para ser efectivo. Si logra esto, podría inaugurar una nueva generación de equipos personales en los que la información es tan valiosa como la protección balística. El casco Soratnik es una plataforma inteligente integrada en la red de guerra moderna, y su desarrollo es fundamental para que Rusia pueda sacar ventaja en el campo de batalla. La información recopilada por el casco es crucial para los comandantes, ya que les permite tener acceso a información sobre la posición de los aliados y enemigos en una pantalla interna. El desarrollo del Soratnik es un ejemplo de cómo la tecnología puede ser utilizada para mejorar la eficacia en el campo de batalla.