La startup ucraniana Dropla ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial llamado Blue Eyes, capaz de detectar y derribar drones rusos que atacan las líneas de suministro. El sistema puede procesar grabaciones en tiempo real y detectar 170 tipos de amenazas, incluyendo minas terrestres. El equipo más básico pesa 2,1 kg y puede manejar hasta 130 fotogramas por segundo de vídeo. La guerra entre Rusia y Ucrania ha causado más de 200.000 muertos en ambos bandos desde mediados de 2025. La startup ha entrenado el algoritmo de inteligencia artificial durante meses para que pueda detectar drones rusos y otros tipos de cuadricópteros inactivos. El sistema de gestión de combate de Ucrania recibe las coordenadas de los objetivos detectados y decide qué priorizar. El fundador de la empresa, V'yacheslav Shvaydak, afirma que es necesario que los drones estén volando junto al camión de suministro para que el sistema pueda detectarlos en tiempo real.