A partir del 1 de enero de 2026, todos los coches en España deberán llevar una baliza V16, que reemplazará a los triángulos de emergencia. La Dirección General de Tráfico (DGT) busca mejorar la seguridad en carretera con este dispositivo, que cuenta con GPS y una tarjeta SIM integrada. La transmisión de la posición se limita a situaciones de emergencia, como accidentes. La DGT asegura que no se pueden incorporar funcionalidades adicionales y que la baliza solo transmite la posición exacta del vehículo para evitar siniestros viales. No hay conexión entre la baliza y los datos personales del conductor. La legislación establece una multa de hasta 200 euros si no se lleva la baliza en el vehículo. Las críticas al producto incluyen su autonomía máxima de 30 minutos y el posible interés de obligar a adquirir masivamente un producto de unos 40 euros. La industria china es la principal fabricante de estas balizas. Alberto de la Torre, de Xataka Movilidad, critica la opacidad de las cifras de la DGT y el nivel de visibilidad de la baliza durante el día.