El Ayuntamiento de Barcelona ha instalado cámaras con inteligencia artificial en cuatro autobuses para detectar infracciones en el carril bus. En un mes, se registraron 2.500 infracciones, lo que equivale a más de 80 conductores al día. El proyecto piloto busca confirmar la invasión de los carriles bus y encontrar soluciones. Las cámaras registran el movimiento y la situación de los vehículos, y el software solo contabiliza si hay un objeto bloqueando la vía, sin identificar personas ni matrículas. El Ayuntamiento busca proponer soluciones, aunque no se ha mencionado la posibilidad de convertir los autobuses en radares en movimiento. La ciudad ya cuenta con 'multacars' que registran infracciones y emiten sanciones. La instalación de cámaras en los autobuses permitiría una vigilancia constante durante todo el servicio.