La carretera A-2 tendrá un carril Bus-VAO en su entrada y salida a Madrid, que estará operativo en el primer trimestre de 2026. Este carril permitirá a 15.000 personas acceder o salir de la capital de forma más escalonada, ahorrando un 25% de tiempo en su trayecto y sumando un total de 500.000 horas menos de atascos. El carril estará vigilado con equipos de lectura de matrícula y de detección de ocupación, y se sancionará a quienes lo utilicen indebidamente con una multa de 200 euros. El sistema utiliza infrarrojos y cámaras de calor para detectar los pasajeros de un vehículo, y no puede ser engañado con un maniquí. La primera fase del carril se encontrará entre Madrid y Torrejón de Ardoz, y tendrá un recorrido de 19,2 kilómetros cuando se culmine su implantación. La DGT ha gastado 13,9 millones de euros en este proyecto, que ha sido asumido a partes iguales por la Dirección General de Tráfico, la Dirección General de Carreteras, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.