Los iPhone 17 Pro y Pro Max están sufriendo daños por caídas incluso con una funda protectora. La causa es el cambio de material de construcción de titanio a aluminio, que es más blando y delgado. Esto hace que el dispositivo sea más propenso a daños, incluso con fundas costosas como la oficial de Apple, que cuesta 59 euros. Las pruebas de durabilidad a caídas han mostrado que el dispositivo puede sufrir daños significativos, como la fragmentación de la parte trasera de vidrio o la rajadura de la pantalla. Los usuarios que han utilizado fundas de alta gama, como las de Spigen, también han reportado daños. La solución podría ser utilizar fundas de alta calidad, como las de Ghostek, que tienen un precio de 60 a 80 euros y cuentan con cámaras de aire en las esquinas para absorber mejor los golpes.