El lanzamiento del iPhone 17 Pro ha generado una polémica sobre su durabilidad cosmética debido a la facilidad con la que se araña. Sin embargo, la mayoría de las imágenes que muestran arañazos en realidad son restos de la goma de las bases de carga MagSafe que Apple usa en sus tiendas. El problema se debe a que los soportes MagSafe tienen un anillo metálico que se desgasta con el tiempo, lo que provoca marcas en la parte trasera de cristal mate del teléfono. El iPhone 17 Pro tiene un cuerpo unibody de aluminio que es más robusto y resistente a las caídas, pero también es más propenso a rayarse. La polémica no es nueva, ya que se ha visto en modelos anteriores como el iPhone 5 y el iPhone 15 Pro. Apple ha priorizado la integridad estructural y el rendimiento a largo plazo sobre la máxima resistencia cosmética. Los usuarios pueden contratar AppleCare+, usar una funda o elegir un acabado claro para proteger su teléfono.