Los jóvenes de la élite tecnológica de Silicon Valley están cambiando su forma de diversión, pasando del alcohol a trabajar largas horas. Emily Yuan, una joven fundadora, explica que prefiere crear una compañía a ir a un bar. Marty Kausas, otro joven fundador, trabajó 92 horas a la semana y canceló sus vacaciones debido al estrés. Los referentes del sector, como Mark Zuckerberg y Elon Musk, también invierten la mayor parte de su tiempo en sus proyectos empresariales. El consumo de alcohol ha disminuido entre las nuevas generaciones, pasando de 12 litros en 2000 a 9,5 litros en 2019. Los lugares de encuentro se han desplazado de los pubs a los gimnasios y saunas. La cofundadora de una startup de fitness, Fort Miranda Nover, explica que los jóvenes emprendedores buscan una existencia ascética, trabajando hasta las 9 pm y sin beber ni salir de fiesta.