La generación de imágenes mediante IA ha alcanzado una calidad técnica asombrosa, pero ha surgido un fenómeno incómodo conocido como el 'aspecto IA', caracterizado por una estética reconocible y poco natural. El modelo FLUX.1-Krea busca evitar este problema mediante un enfoque diferente, entrenando con un gusto estético definido y no intentando gustar a todo el mundo. El modelo se entrena en tres pasos: preentrenamiento para aprender de todo, postentrenamiento para afinar el gusto y especialización en un estilo claro. En comparación con GPT-4.1, FLUX.1-Krea genera imágenes más naturales y creíbles. La tendencia apunta hacia una era de modelos de IA opinados, que podrían aumentar la calidad visual y devolver la diversidad creativa a la IA generativa.