Los avances en tecnología cuántica han llevado a la creación de un transductor cuántico electro-óptico, desarrollado por un equipo de Harvard liderado por Marko Lončar, que permite convertir luz en comandos para qubits. Este dispositivo, construido con niobato de litio sobre silicio, utiliza dos resonadores ópticos y uno de microondas para lograr la conversión, con una eficiencia de conversión del 1,18% y un nivel de ruido inferior a 0,118 fotones. Aunque no hay evidencia de un producto comercial llamado «router Q-1», las investigaciones actuales apuntan a un futuro donde el internet cuántico doméstico podría ser una realidad. La seguridad del internet cuántico se basa en el hecho de que cualquier intento de observar un qubit lo altera, lo que significa que una red basada en estos principios podría detectar intrusiones de inmediato. Empresas como Harvard Quantum Initiative, QuEra Computing y Amazon Web Services están liderando la investigación en este campo.