Durante 74 minutos, una de las vías principales del tráfico cifrado con el exterior en China dejó de funcionar sin explicación. El fallo afectó al puerto 443, utilizado por la mayoría del tráfico HTTPS, y se registró entre las 00:34 y las 01:48 del 20 de agosto, hora de Pekín. El análisis técnico apunta a un patrón concreto, con paquetes especiales que actúan como una orden de cierre. El problema estuvo centrado en el puerto 443 y no afectó a otros canales. Las conexiones internas dentro de China seguían activas, pero servicios internacionales que dependen de HTTPS, como Apple o Tesla, pudieron verse interrumpidos. No hay reportes públicos que indiquen que plataformas como WeChat, Baidu o Weibo sufrieran una caída generalizada. El tráfico volvió a la normalidad y no hubo consecuencias visibles a gran escala.