México apuesta por la tecnología termosolar como parte de su estrategia energética, con un proyecto en Baja California Sur que promete generar electricidad incluso de noche. La central, con una inversión de 800 millones de dólares, contará con heliostatos y almacenamiento térmico. El proyecto se prevé concluido en 36 a 48 meses y forma parte del Plan de Expansión 2025-2030 de la CFE. La elección de Baja California Sur se debe a su dependencia de combustibles fósiles caros y contaminantes, y a la necesidad de diversificar la matriz energética. La termosolar ofrece una alternativa a los ciclos combinados de gas natural, pero también pone a prueba su viabilidad económica. El proyecto tiene un antecedente incómodo en el fracaso de la planta Ivanpah Solar Power Facility en el desierto de Mojave, que enfrentó problemas técnicos y costes superiores a la fotovoltaica.