Un estudio sobre paneles solares instalados en Suiza entre 1987 y 1993 muestra que la mayoría sigue funcionando por encima del 80% de su potencia nominal inicial. Los investigadores analizaron seis sistemas fotovoltaicos en funcionamiento desde hace más de 30 años en diferentes altitudes. La degradación media de los paneles fue de solo un 0,24% de potencia por año, inferior al rango habitual del silicio cristalino. Los paneles analizados son de la familia de modelos ARCO AM55 y Siemens SM55, que destacan por la calidad de sus materiales. La industria fotovoltaica actual no tiene punto de comparación con la de principios de los 90, ya que los paneles son más baratos y logran eficiencias mayores, pero utilizan materiales más finos y diseños más ligeros. La conclusión del estudio es que los materiales de fabricación tienen una gran influencia en el rendimiento a largo plazo, y que apostar por materiales robustos y de calidad puede hacer que la vida útil de un panel solar supere los 50 años en climas templados.