El gobierno surcoreano invirtió 1,2 billones de wones en un programa de libros de texto con inteligencia artificial para matemáticas, inglés e informática. Sin embargo, tras solo cuatro meses, el programa fue abandonado debido a problemas técnicos, errores en el contenido y riesgos para la privacidad de los datos. La tasa de adopción se desplomó del 37% al 19% y solo 2.095 escuelas siguen utilizando los libros de texto digitales. El programa fue criticado por su implementación apresurada y la falta de medidas de protección de datos. El gobierno pasó de la adopción obligatoria a una prueba voluntaria de un año y las editoriales que desarrollaron los textos anunciaron demandas por daños económicos. El psiquiatra Lee Hae-kook destacó que la adicción digital entre jóvenes es un problema grave en Corea del Sur, con casi uno de cada dos jóvenes en riesgo de adicción al smartphone. El país cuenta con centros de desintoxicación digital desde 2002 y prohibirá los móviles en las escuelas a partir de marzo de 2026.