Corea del Sur invirtió 1,2 billones de wones y 800.000 millones de wones adicionales en un proyecto para integrar IA en libros de texto escolares. El proyecto prometía educación personalizada, prevención del abandono escolar y reducción de la carga laboral de los docentes. Sin embargo, el proyecto resultó en un costoso fracaso debido a fallos técnicos, errores de contenido y confusión sobre cómo utilizar las nuevas plataformas. El gobierno decidió retirar el estatus oficial de los libros de texto y degradarlos a materiales complementarios de uso opcional. La Comisión de Desarrollo de Textos planea demandar al gobierno por las pérdidas sufridas. El caso surcoreano ofrece una advertencia útil para otros países que buscan integrar la IA en la educación, destacando la importancia de introducir la IA gradualmente y con preparación pedagógica y formación docente. El expresidente Yoon Suk Yeol fue destituido y el sucesor, Lee Jae Myung, prometió revertir la política de los libros de IA. El proyecto fue criticado por ser demasiado apresurado y por ignorar los riesgos y consecuencias negativas para los niños.