Un empleado del Departamento de Energía de EEUU subió más de 187.000 imágenes pornográficas al ordenador del trabajo en marzo de 2023, pensando que estaba subiendo a su disco duro personal. El error se descubrió seis meses después, cuando sus jefes investigaron el origen de las imágenes. El empleado perdió su acreditación de seguridad, que es crucial para acceder a información sensible sobre el arsenal nuclear de EEUU. El trabajador apeló la decisión, comparando la investigación con la Inquisición española, pero no logró recuperar su acreditación. La ley establece que no se puede esperar privacidad en un equipo propiedad de la empresa, y algunas compañías instalan software para controlar el uso del tiempo de los empleados. El caso destaca la importancia de ser cuidadoso al usar el ordenador del trabajo para cosas personales.