La policía de San Bruno, California, detuvo un robotaxi de Waymo por hacer un giro prohibido, pero no pudo emitir una multa debido a que la ley californiana no contempla sancionar a vehículos sin conductor. Esto ha revelado un vacío legal que plantea dudas sobre quién respondería en caso de un accidente mortal causado por un coche autónomo. La empresa matriz de Waymo, Alphabet, fue contactada, pero no se pudo emitir una citación. Se espera que una legislación que permita a los agentes emitir avisos a la empresa entre en vigor en julio de 2026. En caso de un accidente mortal, la familia de la víctima podría demandar a la empresa, pero el verdadero vacío legal es cómo adaptar el código penal a las decisiones autónomas de una máquina. Esto no es exclusivo de California, ya que muchos países tendrán que resolver el mismo dilema a medida que los vehículos autónomos se extienden.