La conducción autónoma es una de las mayores transformaciones del transporte moderno, con niveles que van del 0 al 5 según la capacidad del vehículo para asumir funciones humanas. Un Tesla Model Y con el modo Full Self-Driving activado intentó recorrer Estados Unidos de costa a costa, pero el trayecto se interrumpió a los 100 kilómetros debido a un accidente. El coche arrolló un objeto metálico en la calzada, lo que provocó daños graves en la suspensión y un coste de reparación de más de 22.000 dólares. La tecnología de conducción autónoma de Tesla ha sido cuestionada debido a su incapacidad para reaccionar ante obstáculos visibles. En Europa, la regulación de la autonomía vehicular ha avanzado, permitiendo la circulación de vehículos con nivel 3 en sus carreteras. En España, se están desarrollando proyectos como Move2Future y Hi-Drive para avanzar hacia la autonomía total. Sin embargo, la llegada de la conducción totalmente autónoma de nivel 5 dependerá de cambios normativos y se espera que tarde varios años en hacerse realidad.