China ha lanzado un ciberataque llamado Salt Typhoon que ha afectado a más de 80 países en todo el mundo. El objetivo inicial era espiar a políticos como Donald Trump y JD Vance, pero ha acabado robando datos de millones de personas. El ciberataque ha sido relacionado con tres compañías que colaboraban con la inteligencia militar de China. Los hackers han atacado redes de telecomunicaciones, transporte, alojamiento y infraestructura militar en países como España, Alemania, Italia, Canadá y Japón. El ciberataque se inició el año pasado y se considera el más ambicioso hasta la fecha. Los investigadores han posicionado a China a nivel de Estados Unidos en este aspecto. El ciberataque ha permitido a China conseguir lo que quería, logrando así rastrear comunicaciones entre políticos estadounidenses y robar datos que les permitirían llegar a localizar y rastrear otros políticos y objetivos importantes en todo el mundo.