En julio de 2024, un directivo de Ferrari recibió un mensaje urgente de un impostor que se hacía pasar por el CEO Benedetto Vigna, pidiendo ayuda para cerrar una operación confidencial. Afortunadamente, el engaño se descubrió gracias a una pregunta personal que el impostor no pudo responder. Este tipo de estafa, conocido como 'fraude del CEO', utiliza 'deepfakes' para clonar voces y rostros, y ha causado pérdidas de más de 16.600 millones de dólares en Estados Unidos en 2024. La lista de compañías atacadas incluye Arup, UAE, Energética británica y LastPass. Los expertos advierten que la defensa contra este tipo de estafas no puede basarse en reconocer la voz o la imagen, sino en verificar la información por otro canal y no ceder ante la presión del tiempo. Algunas multinacionales han reforzado controles internos, como reglas de 'call-back' y 'ventanas de enfriamiento' para pagos urgentes. La formación también es crucial, y los simulacros de 'deepfake' ayudan a los equipos a reconocer patrones sospechosos.