China ha implementado una ley que obliga a las plataformas sociales a etiquetar contenido generado por inteligencia artificial. La medida se aplica a partir de este mes y afecta a plataformas como WeChat, Douyin y Weibo. El objetivo es aumentar la seguridad y transparencia en el ciberespacio, protegiendo a los ciudadanos de desinformación, fraude y violaciones de copyright. La ley exige que cada contenido sintético lleve dos tipos de identificadores: explícitos, como marcas de agua, y implícitos, como metadatos. Las plataformas deben verificar estos metadatos y añadir advertencias en casos sospechosos. Sin embargo, la medida no está exenta de desafíos, como la facilidad para evadir las etiquetas y la posible fatiga del usuario. La ley es un experimento a gran escala que podría inspirar normativas similares en otros países. La Administración del Ciberespacio de China (CAC) es la encargada de impulsar el reglamento, que forma parte de la campaña 'Qinglang' para 'limpiar' el ciberespacio.