El Departamento de Comercio de EEUU impuso restricciones a la exportación de la GPU H20 de NVIDIA a China en abril, pero después de negociaciones, la compañía obtuvo la licencia para venderla de nuevo en el país. Sin embargo, la Administración del Ciberespacio de China está investigando la GPU por sospechas de una puerta trasera. Mientras tanto, legisladores estadounidenses presentaron un proyecto de ley que propone priorizar los pedidos nacionales de GPU para IA antes de entregarlos a compradores extranjeros y negar las exportaciones de las GPU de IA de gama más alta. Esto podría afectar negativamente el negocio de NVIDIA en el extranjero. La industria china de los chips ha avanzado significativamente en los últimos cinco años y es probable que tenga sus propios equipos de litografía de ultravioleta extremo en 2026. La mejor salida para EEUU podría ser entregar a China chips avanzados para IA de forma controlada, pero menos potentes que los más capaces. El Gobierno chino está instando a las empresas chinas a utilizar circuitos integrados de origen chino en sus servidores, lo que podría afectar la presencia de NVIDIA en China.