Brasil lleva 20 años intentando implementar un tren de alta velocidad. Después de varios intentos fallidos, la empresa privada TAV Brasil ha obtenido la autorización para unir Río de Janeiro y Sao Paulo. La línea tendrá una longitud de 400 kilómetros y permitirá recorrer la distancia en solo 1 hora y 45 minutos, con una velocidad máxima de 320 km/h. La inversión se estima en 60.000 millones de reales, equivalentes a 11.000 millones de euros. El proyecto está previsto para comenzar en 2027 y estar en servicio comercial en 2032. La empresa está en conversaciones con empresas como CAF, Alstom, Siemens y fondos árabes para la construcción del sistema y los trenes. El precio del billete se estima en 85 euros por trayecto completo.