Bill Gates, cofundador de Microsoft, estudiaba en Harvard y se regía por la ley del mínimo esfuerzo, procrastinando y jugando al póker. En su obra 'Camino al futuro' de 1995, cuenta cómo estas actividades influyeron en el éxito de Microsoft. La procrastinación no fue beneficiosa, pero el póker le enseñó a procesar información y tomar decisiones. Gates trabajó con empresas japonesas y aprendió a ser más eficiente. La experiencia en el póker le ayudó a desarrollar estrategias para Microsoft. En 2025, casi todo lo que predijo en su obra se ha hecho realidad. Bill Gates también programó los horarios de su instituto para tener más tiempo libre y chicas en su grupo. La hegemonía de Windows en sistemas operativos de escritorio sigue vigente después de décadas.