Una empleada de Mercadona con más de dos décadas de servicio fue despedida después de que la empresa contrató a un detective privado para vigilar sus actividades durante una baja médica por ansiedad en agosto de 2023. El informe del detective documentó que la empleada había ido a una peluquería, hecho compras en un supermercado Lidl y usado joyas, lo que Mercadona interpretó como una falta de voluntad de cuidarse. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) emitió la sentencia 685/2025, declarando el despido nulo y ordenando a Mercadona readmitir a la trabajadora y pagarle 7.500 euros en indemnización. El tribunal consideró que la empresa había vulnerado el derecho a la no discriminación por discapacidad y a la garantía de indemnidad de la empleada, quien había denunciado deficiencias en la prevención de riesgos laborales antes de su despido. El caso sienta un precedente importante en cuanto a los límites del uso de detectives privados y la protección de los derechos de los trabajadores con discapacidad.