Una mujer recibió un SMS falso de Correos solicitando el pago de 0,01 € para recibir un paquete. Al pulsar el enlace, fue redirigida a una página web idéntica a la oficial de Correos, donde introdujo sus datos personales y bancarios. En pocas horas, su cuenta bancaria registró 29 cargos no autorizados por un total de 2.490 euros. La mujer denunció los hechos y reclamó a su banco, ING, el reembolso de los fondos sustraídos. El banco se negó a devolverle el dinero, argumentando que la clienta había sido negligente. Sin embargo, el Juzgado de Primera Instancia n.º 13 de Palma de Mallorca dictó una sentencia a favor de la víctima, ordenando al banco que devolviera los 2.490 euros. La sentencia se basó en que el engaño fue sofisticado, el banco no demostró que su sistema fuera seguro, las operaciones no estaban debidamente autenticadas y el banco tiene una responsabilidad cuasi objetiva. Correos ha reiterado que nunca solicita datos sensibles por SMS o redes sociales.