En España, se han implementado nuevos sistemas de control de tráfico, como los radares de tramo y los mini radares. Ahora, han llegado los llamados radares negros, que se utilizan para sancionar a los conductores que circulan solos en carriles reservados para vehículos con múltiples ocupantes. Estos radares, también conocidos como radares de control de carriles bus VAO, se encuentran en vigor en algunas carreteras de acceso a Madrid. Utilizan cámaras que detectan el número de ocupantes de cada vehículo y pueden sancionar al conductor si va solo. La denominación de radares negros proviene de Francia, donde se utilizan en París para controlar las carreteras periféricas. Estos radares funcionan con inteligencia artificial y tienen un porcentaje de acierto superior al 95%. La infracción por circular solo en una de estas carreteras puede costar 200 euros sin retirada de puntos del carnet. Los radares negros pueden detectar incluso si el ocupante está usando un maniquí para simular que no va solo.