En Gaza, la situación es crítica debido al asedio prolongado que impide la entrada de suministros y ayuda humanitaria. La escasez de medicamentos vitales como la insulina es grave, y la falta de azúcar es aún más preocupante. Un kilo de azúcar puede costar hasta 100 dólares, lo que la hace inaccesible para muchos. La diabetes tipo 1 requiere insulina diaria, pero sin azúcar para contrarrestar los efectos secundarios, la situación es mortal. Incluso con insulina disponible, la falta de azúcar es un problema. La desnutrición se trata con alimentos terapéuticos altos en calorías, pero estos también han sido saqueados. La crisis alimentaria y el saqueo son cotidianos en Gaza, convirtiéndola en un campo de exterminio. La comunidad internacional debe actuar para lograr un alto el fuego lo antes posible. Sondos Abdu, una madre de Gaza, lucha por proteger a su hijo con diabetes tipo 1, pero la situación es desesperante. La falta de azúcar y la escasez de medicamentos son solo algunos de los problemas que enfrentan los civiles en Gaza.