La playa de El Puntal en Cantabria se convierte en un epicentro de fiestas y botellones durante los veranos, lo que compromete su ecosistema. El espacio natural protegido, ubicado en la bahía de Santander, alberga 49 formaciones vegetales y 9 taxones de fauna de especial interés. Sin embargo, las imágenes de macrobotellones y aglomeraciones han generado críticas y alertas sobre el descontrol y las consecuencias ambientales. Colectivos sociales y partidos políticos han denunciado la situación, comparándola con destinos como Magaluf. El Gobierno del Partido Popular ha negado la existencia de masificación turística, lo que ha generado críticas y peticiones de regulación. La presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga, ha reconocido la falta de regulación para controlar los espacios naturales protegidos como El Puntal. Formaciones de la oposición han denunciado la inacción y han reclamado la creación de una Mesa de Instituciones para gestionar el entorno de El Puntal.