Cantabria enfrenta problemas de turismo masivo en su costa, específicamente en la playa de El Puntal, que se ha convertido en un lugar de fiestas y botellones, generando preocupación por la conservación del medio ambiente. La playa, que forma parte de la Red Natura 2000, ha sido escenario de macrobotellones que han dejado gran cantidad de basura y han generado quejas de los lugareños. El alcalde de Ribamontán al Mar, Francisco Asón, ha pedido ayuda a la Guardia Civil para controlar la situación. La polémica ha llevado a comparar la situación de El Puntal con la de Magaluf, en Mallorca, conocida por sus excesos. El PSOE y Izquierda Unida han pedido medidas para proteger el litoral y poner fin al descontrol en la zona. La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, ha pedido no alarmar a la población y ha destacado que Cantabria está de moda y vive un momento espléndido. La situación ha generado un debate sobre el turismo masivo y su impacto en el medio ambiente.