El desperdicio alimentario en España se redujo un 4,4% en 2024, hasta los 1.125 millones de kilos, lo que supone que se ha logrado evitar que 51,54 millones de kilos o litros acabaran en la basura. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, destacó que 2024 marca un punto de inflexión en la lucha contra el desperdicio alimentario. La tasa global de desperdicio descendió hasta el 3,7% del total de alimentos y bebidas adquiridos. Los hogares continúan como el principal escenario del desperdicio, con el 97,5% del volumen total, pero también son el motor principal del cambio, con una reducción de 48,9 millones de kilos o litros menos que el año anterior. El desperdicio per cápita se redujo a 24,38 kilos o litros por persona. La Ley de Prevención de pérdidas y desperdicio alimentario aprobada en 2025 permitirá combatir el desperdicio y avanzar hacia un modelo de consumo más eficiente y sostenible.