La inteligencia artificial ha transformado la forma en que los estudiantes producen contenidos, lo que plantea un nuevo escenario en la educación. Los profesores deben adaptarse y redefinir sus métodos para asegurar un aprendizaje significativo. El uso masivo de la inteligencia artificial por parte del alumnado ha desdibujado las fronteras entre el aprendizaje genuino y la simple generación automática de contenidos. Se proponen estrategias como el aprendizaje basado en proyectos, portafolios, coevaluación, exámenes orales y gamificación para evaluar el aprendizaje de manera efectiva. La UNESCO subraya la importancia de habilidades básicas como la lectura, la aritmética y la comprensión científica. La diferencia ahora está en cómo se enseñan y cómo se evalúan. No se mencionan fechas, precios o nombres de personas específicas en el artículo.