El Café de París, un restaurante en Barcelona, es objeto de un boicot por parte del catalanismo después de que Miquel Buch, exconsejero de Interior, denunciara que no le atendieron en catalán y le cancelaron la reserva. El restaurante, que lleva abierto desde 1972, afirma que su personal atiende en catalán, español y otros idiomas sin problemas. Buch, un exdirigente separatista, grabó un video en la puerta del restaurante y lo publicó en Instagram, lo que generó un linchamiento digital contra el establecimiento. Otros separatistas, como Antonio Baños, se han sumado a las críticas