El Gobierno está dividido sobre la tributación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), con el PSOE defendiendo que los perceptores del SMI deben tributar en el IRPF ya que el SMI es el 60% del salario medio, mientras que Sumar y PP piden que no tributen. La intención de Hacienda es vetar la proposición de ley que presentó Sumar para impedir su tramitación. La decisión de la mesa del Congreso podría llegar hasta el Tribunal Constitucional. Yolanda Díaz se aferra a la bandera de eximir la tributación a los que ganan el SMI para revitalizar su partido.