La película Springsteen: Deliver Me From Nowhere, dirigida por Scott Cooper, ofrece una mirada profunda a la creación del icónico disco Nebraska de Bruce Springsteen. La narrativa combina elementos de la realidad con licencias dramáticas, mostrando cómo Springsteen volcó sus emociones más oscuras en un disco minimalista y profundamente personal. El crítico Alejandro G. Calvo destaca la importancia de Jeremy Strong como Jon Landau, quien apoya a Springsteen en su proceso creativo. La película logra transmitir la esencia del proceso creativo de Springsteen y el impacto emocional de Nebraska, aunque la última media hora no cuaja del todo. La mezcla de canciones originales con interpretaciones de los actores genera momentos impactantes, aunque a veces se sienten extraños y descompensados. La película es estimulante para quienes quieren entender al artista más íntimo y creativo.