Scott Cooper, director de 'Deliver Me from Nowhere', no necesitaba contar la historia de Bruce Springsteen, ya que había hecho una notable película musical ganadora de Óscar. La película 'Corazón rebelde' es un drama musical sobre estrellas decadentes y alcoholismo, protagonizada por Jeff Bridges, que acumula fracasos matrimoniales y cierto ostracismo en la industria musical. La película sigue la historia de Bad Blake, un músico de country que se refugia en la autocompasión y el alcohol, hasta que entabla una relación con una reportera que le hace reconsiderar sus prioridades. La película tiene un toque de estrella que pasó su apogeo, pero es paseada como reliquia para aupar a nuevas generaciones. La manera en que la historia de la película y la del actor dialogan creó la narrativa perfecta para que su carrera al Oscar fuese incuestionable. La película es un ejemplo de cómo un drama musical puede ser efectivo sin necesidad de contar la historia de una persona real.