En el Hollywood de los años 60, Stanley Kubrick se abrió paso con una ambición poco común: controlar cada fotograma de la película que dirigía. En 'Espartaco' (1960), Kubrick llevó esa obsesión al extremo, hasta el punto de arrebatar literalmente la cámara al director de fotografía para filmar él mismo las escenas que consideraba cruciales. Aunque Kubrick era oficialmente el director y no el director de fotografía, durante el rodaje intervino tan activamente tras la cámara que según diversos testimonios acabó prácticamente asumiendo el puesto del operador de cámara. La película ganó el premio de Mejor Fotografía en color en los Oscars de 1961, pero el galardón se lo otorgaron a Russell Metty, el acreditado director de fotografía. Kubrick confesó que no estaba totalmente satisfecho con el resultado, sintiendo que no tenía el control absoluto habitual de sus proyectos. La película se rodó en 70 mm y contó con miles de extras y enormes decorados. El guion partía de la novela de Howard Fast y fue escrito por Dalton Trumbo. Kirk Douglas, productor y estrella de la película, decidió apartar al director inicial tras las primeras semanas de rodaje.