Indiana Jones y la Última Cruzada es considerada el cenit de la saga. En esta película, Steven Spielberg escondió una pista visual brillante que delata a todos los personajes que quieren matar a Indy. A lo largo de la película, varios personajes que intentan asesinar a Indy llevan una flor en la solapa, un detalle sutil pero consistente. Esto incluye al misterioso hombre del sombrero en Venecia y a los agentes dobles que se cruzan en su camino. La revelación de la traición de Elsa Schneider también se nos da cuando Indy le entrega una flor, un gesto aparentemente romántico que es en realidad una señal del director. Los otros enemigos de Indy llevan una flor roja, mientras que la de Elsa es de otro color. Este tipo de detalles son parte del genio de Spielberg, quien juega con el lenguaje cinematográfico para construir capas de significado. La película es un ejemplo de cómo Spielberg rara vez deja cabos sueltos en sus mejores películas.