En 1982, se lanzó el juego Shaken but Not Stirred, una aventura de texto que marcó el debut no oficial de James Bond en los videojuegos. Desarrollado por Richard Shepherd Software, el juego no contaba con una licencia formal para utilizar el nombre de James Bond. A pesar de esto, el juego incluía elementos característicos del personaje, como la charla con M, los gadgets de Q y el villano megalómano. La jugabilidad se basaba en comandos de texto, como 'GO NORTH' o 'USE GUN', y el objetivo era detener al Dr. Death. El juego se dividía en dos actos, el primero consistía en viajar por distintas ciudades del mundo en busca de pistas, y el segundo en infiltrarse en la guarida submarina del villano. Shaken but Not Stirred fue un intento pionero de adaptar a James Bond al medio interactivo, y aunque no fue un juego oficial, sigue siendo un testimonio de la época en que los videojuegos eran más literatura que espectáculo.