La ASUS ROG Xbox Ally X, que se lanzará el 16 de octubre, ya ha sido probada por Digital Foundry, y los resultados son decepcionantes. La consola utiliza el SoC AMD Ryzen Z2 Extreme, que es un 22% más potente que el Z1 Extreme, y la GPU AMD Radeon 890M, equivalente a una NVIDIA GeForce GTX 1060. Sin embargo, la consola no puede ejecutar juegos AAA a una resolución de 1080p sin problemas de rendimiento. Por ejemplo, el juego DOOM: The Dark Ages se ejecuta a 540p reescalados a 1080p con un ajuste gráfico en Bajo y el AMD FSR 3 con el Frame Generation activado. La consola también tiene problemas de software, como la interfaz de usuario que no funciona correctamente y la falta de funciones prometidas, como la tecnología de reescalado por NPU, AutoSR 2.0. La ASUS ROG Xbox Ally X no es una consola de Xbox, sino una consola Windows 11 con una interfaz de Xbox por encima.