El 26 de octubre de 2004, Rockstar Games lanzó GTA: San Andreas, un juego que revolucionó los mundos abiertos con un enorme mapa que incluía tres ciudades: Los Santos, San Fierro y Las Venturas. El antiguo desarrollador de Rockstar Games, Obbe Vermeij, reveló que el plan original era dividir las zonas en mapas separados, lo que hubiese facilitado la gestión de la memoria limitada de la PS2. Sin embargo, la empresa decidió apostar por un mapa grande y único, lo que permitió una experiencia de juego más inmersiva. Vermeij explicó que la memoria de la PS2 era muy escasa, pero que la decisión de crear un mapa colosal fue un punto de inflexión en la historia de los videojuegos. El juego incluía detalles como pickups, coches de policía y clima específicos de cada ciudad, lo que enriquecía la experiencia del jugador. La decisión de Rockstar Games de apostar por un mapa grande y único fue un riesgo que valió la pena, ya que GTA: San Andreas se convirtió en uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos.