Ubisoft canceló un juego de Assassin's Creed llamado Proyecto Scarlet, que se ambientaba en el sur de Estados Unidos después de la guerra de Secesión. El juego seguía la historia de un antiguo esclavo que se une a los asesinos para vengarse de los esclavistas y frenar el auge del Ku Klux Klan. El proyecto estaba liderado por Scott Philips y había avanzado bien en su desarrollo, pero fue cancelado por motivos ajenos al juego. La cancelación se debió en parte a la polémica de Yasuke en Assassin's Creed Shadows y el clima político tenso en Estados Unidos en ese momento. El juego se habría lanzado en octubre de 2027 y habría sido parte de la familia RPG de Assassin's Creed. La cancelación es un golpe para los fans de la serie, que ya habían disfrutado de una entrega similar con Freedom Cry en 2013, que seguía la historia de Adéwalé, un antiguo esclavo que se une a los asesinos para liberar a otros esclavos.