Roger Ebert, crítico de cine y ganador del premio Pulitzer en 1975, inicialmente consideraba que los videojuegos no eran arte. Sin embargo, con el tiempo moderó su visión y reconoció que algún día un videojuego podría ser considerado un gran arte. Aunque no era un jugador habitual, Ebert jugó a Myst y más tarde se mostró interesado en Flower, pero no llegó a jugarlo. Lo que sí llamó su atención fue Cosmology of Kyoto, un juego desarrollado por SoftEdge que le permitió explorar la ciudad japonesa en la época medieval. El 1 de septiembre de 1994, Ebert publicó un artículo en el que relataba su experiencia con este juego y confesó haber disfrutado jugando en formato CD-ROM. La descripción de Ebert sobre Cosmology of Kyoto destaca sus gráficos cautivadores, personajes con rasgos faciales vívidos y voces llenas de personalidad. Aunque es difícil acceder a este juego, la experiencia de Ebert sugiere que vale la pena explorarlo.