La historia del casting de 'El Padrino' involucró a la mafia real. Al Martino, un actor conocido, fue elegido inicialmente para el papel de Johnny Fontane por el productor Albert S. Ruddy, pero cuando Francis Ford Coppola se unió como director, prefirió a Vic Damone. Martino recurrió a su 'padrino', Russell Bufalino, un capo de la mafia, quien utilizó su influencia para presionar a Damone y hacer que abandonara el proyecto. Como resultado, Martino recuperó el papel. La producción de la película mantuvo relaciones complicadas con figuras del hampa, y se ha documentado que hombres de la mafia estuvieron presentes en el entorno del rodaje, creando una atmósfera en la que el arte y la realidad criminal se influyeron mutuamente. La película, que retrata la influencia de la mafia en la cultura estadounidense, ironicamente fue tocada por la propia mano de la mafia.