Ryan Gosling fue despedido de la película 'The Lovely Bones' dirigida por Peter Jackson debido a que el actor creía que debía pesar 95 kilos para interpretar al personaje Jack, mientras que Jackson y su equipo tenían una visión diferente. La película, que costó 65 millones de dólares, resultó ser uno de los mayores fracasos de la carrera de Jackson, recaudando solo 93 millones en todo el mundo. Gosling, que no estrenó película alguna en 2008 y 2009, regresó con fuerza en 2010 con 'Blue Valentine' y en 2011 con 'Drive', 'Crazy, Stupid, Love' y 'Los Idus de Marzo'. La versión de Gosling sobre su despido difiere de la de Fran Walsh, esposa de Jackson y productora de la película, quien afirmó que Gosling se sintió incómodo con el papel y que ellos querían que funcionara a pesar de sus reservas.