Peter Jackson soñaba con adaptar la obra de J.R.R. Tolkien en tres películas, pero Harvey Weinstein, productor de Miramax, quería condensar los tres libros en una sola película de dos horas y media. Jackson se resistió y Weinstein lo amenazó con reemplazarlo por Quentin Tarantino o John Madden. La situación era drástica, pero Jackson logró encontrar otro estudio dispuesto a financiar el proyecto completo. New Line Cinema, fundada por Bob Shaye, retomó el proyecto y apostó por hacer justicia a la obra y el universo de Tolkien. La trilogía de Peter Jackson recaudó casi 3 mil millones de dólares, ganó 17 premios Oscar y se convirtió en fenómeno. Weinstein, por su parte, acabó en prisión por múltiples delitos sexuales. Jackson se vengó de Weinstein moldeando el rostro de uno de los orcos más horrendos de El Retorno del Rey con los rasgos de Weinstein. Elijah Wood confirmó esta historia en un podcast en octubre de 2021.