Un estudio de Circana revela que los jóvenes de 18 a 24 años, pertenecientes a la Generación Z, han reducido su gasto en videojuegos un 22% en EE.UU. desde marzo de 2023 hasta 2025. La causa principal es la situación económica, con factores como la inflación y el encarecimiento del coste de vida, lo que lleva a priorizar gastos esenciales. Además, cambios en los hábitos de ocio y la competencia de redes sociales y contenido audiovisual breve también influyen en esta tendencia. Los jóvenes graduados enfrentan dificultades para encontrar trabajo y pagar préstamos estudiantiles, lo que limita su capacidad para comprar videojuegos de alto valor económico. La industria del entretenimiento digital debe adaptarse a estas nuevas tendencias y ofrecer estrategias más agresivas para recuperar la atención y la inversión de los consumidores jóvenes.